POV: Sigrid
El amanecer trajo consigo la nevada más espesa que el Sur había visto en un siglo. Los copos, pesados y densos como ceniza blanca, caían sobre el inmenso patio del Palacio Dorado. Cubrían la sangre derramada en las escaramuzas de la noche anterior, pero no podían ocultar el hedor a miedo y a inanición que emanaba de la multitud.
Diez mil lobos sureños se apiñaban frente a la gran escalinata de mármol. Estaban atrapados en sus formas humanas; el frío y el hambre extrema habían drenad