POV: Sigrid
—Tú, vivirás.
Justo cuando salieron esas palabras de mi boca, era como si mi alma sellara el destino de nuestro hilo rojo. Ante mi negativa de matarlo y concederle la redención que necesitaba su alma, Einar ahogó un sollozo aterrorizado, retorciéndose contra las correas de cuero, intentando alejarse de mi voz.
—¡No! —gritó, la fiebre arrastrándolo de nuevo al delirio—. ¡Aléjate de mí! ¡Monstruo! ¡Fantasma!
Me erguí, ajustando mi postura, volviendo a dejar caer el velo de Sylvi sobre