POV: Narradora Omnipresente
Cuando Sigrid alcanzó su posición, no dio un discurso largo. Solo levantó su espada de acero lunar. La hoja brilló con un resplandor plateado que pareció absorber la luz del sol.
—¡Por el Imperio de la Luna! ¡Por la libertad de la Sangre! —rugió.
—¡POR LA EMPERATRIZ! —respondieron diez mil gargantas.
La batalla, a diferencia de las guerras humanas que iniciaban con una carga de caballería, empezó con una explosión de magia. Valerius dio la orden y sus catapultas lanz