Mundo ficciónIniciar sesiónHaldor detuvo el baile. No nos soltó. Estábamos en el centro del salón, inmóviles, mientras la música seguía girando a nuestro alrededor.
—Seré todo lo que quieres que sea —susurró contra mi piel—. Me acato a tus condiciones.
Sonreí, tratando de disimular mi victoria y la humedad







