Punto de vista de Maeve
En cuanto entré en la habitación, los ojos de todo el mundo se clavaron de repente en mí.
Casi parecía otra escena de uno de esos cuentos de hadas románticos que me gustaba leer, en los que todo el mundo se volvía para mirar embobado a la princesa recién llegada que llevaba el vestido más bonito de todo el castillo.
Quizá si tuviera más confianza en mí misma, compartiría esa sensación. O tal vez si modelara el vestido solo para Xaden, me sentiría digna de ser llamada s