Punto de Vista de Maeve
El tiempo se detuvo en el momento en que escuché esas palabras salir de su boca.
Encontrar y elegir una Luna era un rito de iniciación sagrado para cualquier Alfa. Eso sin mencionar a un Príncipe Alfa. Esta no era una decisión que debiera tomarse por lástima o por obligación. Era un compromiso de por vida con ella, un matrimonio en cuerpo y alma, inquebrantable por cualquier fuerza del mundo.
Fue el mayor honor que cualquier mujer podía recibir. Y solo aquellas dignas