La bóveda de Vanni & Associati fue nombrada en el expediente ministerial a las dos de la tarde.
A las cuatro, Ettore Sanna solicitó acceso de urgencia a la misma bóveda a través de su notaría. El juez de guardia de Mónaco suspendió el acceso preventivamente mientras la fiscalía revisaba la petición de Renard.
A las seis, Sanna presentó una impugnación.
A las siete, la impugnación fue rechazada.
Adriana siguió todo desde el apartamento. No estaba sola: su abogado estaba presente por videoconfere