La noticia llegó a Mónaco como llegaban todas las noticias que importaban: de golpe, por todas partes y con la velocidad del escándalo cuando venía acompañado de documentos.
Adriana y Franco estaban en la terraza del Club de Mareterra cuando el primer titular apareció en la pantalla de Lucía: Heredera De la Vega se casa en secreto con Franco Zanetti, captor y enemigo histórico de su familia. Bastaron esas palabras para convertir cuatro meses de guerra privada en información pública irrevocable.