**VALANTE**
Me quedé fuera de la habitación unos segundos antes de entrar.
La puerta era de metal liso, pintada de gris, con una pequeña ventana reforzada a la altura de los ojos. A través de ella podía verla sentada en la silla en el centro de la habitación. Su boca se movía. Llevaba diez minutos hablando sin parar.
Quejándose.
Llorando.
Repitiendo las mismas cosas una y otra vez como una grabación que no terminaba.
Escuché un momento antes de abrir la puerta. Su voz era aguda y fina