**PUNTO DE VISTA DE DIANA**
Un ruido fuerte me despertó.
Mis ojos se abrieron al instante. Mi cuerpo se puso rígido.
Algo estaba mal.
La habitación estaba oscura. Las cortinas seguían cerradas. Pero la puerta…
La puerta estaba abierta.
Vi la rendija. El candado roto.
Mi corazón golpeaba contra mis costillas.
Antes de que pudiera moverme, antes de que pudiera sentarme, una mano me agarró del brazo. Dedos como hierro.
Intenté gritar, pero otra mano me tapó la boca. Áspera. Grande.
—No —susurró un