Quiero hacerte el amor.
Emir
Trataba desesperadamente de lograr caminar, pero sabía que tenía que ser paciente. Cada paso que daba parecía un reto imposible.
—Ánimo, señor, usted puede—exclamó el terapeuta, con una sonrisa alentadora. Asentí, intentando absorber sus palabras de ánimo mientras continuaba mi terapia. Las máquinas que sostenían mi cuerpo me ayudaban a moverme, pero mis piernas dolían con cada paso. El terapeuta me había dicho que el dolor era una buena señal, que significaba que mis músculos estaban re