Narrador Omnisciente
Algunas horas después, Anna estaba tomando un baño. De alguna manera, cuando su cuerpo entró en contacto con el agua y gimió con el placer del deleite, pudo percibir los gruñidos inconformes de sus tres compañeros.
¿Qué tanto estarían conectados sus lobos sin haberse vinculado? —pensaba juguetona—
Lo supo cuando comenzó a enjabonarse los hombros y descendió a sus senos. Inmediatamente, la puerta del baño se abrió, causando que gritara aterrorizada.
—Lo siento, cariño, pero s