Emil.-
Habíamos llegado en la mañana a Barcelona, España yo era partidario de descansar, pero Nadia con su típica y adorable terquedad eligió que fuéramos al lugar donde debía encontrarse la segunda pista que nos indique la ubicación exacta del tesoro de Kosov.
Llegamos al Laberinto de Horta, Nadia observaba las anotaciones que ella misma había escrito, les di indicaciones a mis hombres, con los miembros de la araña roja respirándome en la nuca, mi prioridad es nuestra seguridad y que no nos e