La mañana en Florencia envolvía la ciudad con una luz dorada, pero para Valentina, el día comenzó con el peso de la responsabilidad. Sabía que no podía descuidarse, así que acudió a su primera cita de control en una clínica recomendada por su doctora. Al explicar su historial de embarazo a la nueva obstetra, Valentina sintió que estaba narrando la vida de otra persona; una vida que ya no le pertenecía.
Al salir, decidió caminar un poco para calmar los nervios y se detuvo por un helado en una pe