Valentina se levantó de la cama casi de un salto, con el corazón acelerado. Una duda punzante la golpeó: ¿Cómo demonios sabía Declan que su familia le había dado la espalda? ¿Acaso la había estado vigilando? ¿Había intervenido sus llamadas? La idea de que él fuera un acosador paranoico la hizo caminar de un lado a otro en la habitación, pero luego sacudió la cabeza. Quizás estaba yendo demasiado lejos con sus sospechas, o quizás la realidad era más simple y aterradora de lo que pensaba.
Impulsa