Natalia.-
Había quedado con Leti en una cafetería cerca de la universidad para conversar la debo bajarme de mi nube platónica llamada Jacob y pensar en la amenaza de Oswald que recae sobre Ermita.
— Hola –La saludé mientras me veía comiendo un pastel de chocolate que se veía delicioso.
— ¿Quieres? –Pensé en decir que sí.
— No, no al grano, Leti sé que ya he abusado mucho de ti, pero necesito otro favor con urgencia
— Me estás asustando Natalia ¿Qué pasa?
— Oswald el esposo de mi tía Fedora me