Natalia.-
Estaba histérica bajé mi mirada viéndome desnuda entre sabanas, me acerqué hacia la esquina el rostro de Vincent estaba golpeado lleno de sangre mientras él se revolcaba en el suelo del dolor, en ese momento Víctor entró corriendo agitado me vio con asombro, pero al ver a su hermano tirado con la cara ensangrentada.
— ¡Vincent! –Se agachó junto a él. –Quédate quieto llamaré a una ambulancia.
— Yo…yo no sé… –Dije entre sollozos.
Y la pesadilla empeoraba unos minutos después entraron a