Natalia.-
Veía a Jacob más relajado mientras almorzábamos con su familia, lo bueno era que no estaba su primo y eso hacía que la situación fuera más sencilla.
Pero en el fondo no dejaba de sentirme una traicionera Jacob me había confiado algo que ni siquiera a Caroline le había contado, algo muy doloroso para él y yo estoy aquí queriendo demostrar ser digna para él, ser digna de merecerlo, pero no lo soy, no ahora mientras siga con este secreto, tengo que contarle.
— Nos podemos ir, si quieres