Jacob.-
No pude pegar un solo ojo anoche, le visé a mi madre que había encontrado a Natalia y le pedí que preparara un almuerzo con la abuela y mis tíos para que la conocieran, ella tenía razón mi inseguridad se la contagié a ella ahora solo quiero enmendar mi error. Le serví una taza de café y tomé uno de los analgésicos, entré a su habitación seguía dormida.
Me senté a su lado dejando la taza sobre la mesa de noche, acerqué mi rostro al suyo acaricié su frente la tenía un poco inflamada besé