Capítulo 74
Alexander Caruso
—VAMOS, DIME DE DÓNDE HAS SACADO ESA FORTUNA —le pregunté más serio, el maledetto estaba todo magullado, con la cara llena de marcas y cortes, sangre chorreándole por los hombros, lavado con agua y jabón, y aún así sonreía.
— Hum... —resopló— ¿Me vas a decir que aún no lo has descubierto? ¿Que tu padre era muy rico y te ocultó la herencia toda tu vida porque era un maledetto egoísta? —Lo pegué a la pared.
—¿DE DÓNDE HAS SACADO ESO? VAMOS, MALED