Capítulo 78 —Mentiras necesarias
Narrador:
Esteban entró a la casa cuando ya había oscurecido por completo.
No hizo ruido al abrir la puerta. No porque no quisiera despertar al herido, sino porque llevaba horas moviéndose así: como si el silencio fuera una forma de protección. Cerró detrás de sí con cuidado, apoyó la espalda en la madera un segundo y soltó el aire que había estado reteniendo desde que salió.
Eloísa levantó la cabeza de inmediato.
Había pasado las últimas horas sentada junto a la