Capítulo 58 —Ya me tienes loco de nuevo
Narrador:
Pero Tony no le dio tiempo a nada. Se apartó apenas lo justo para sentarse en una silla frente a ella. Luego la tomó por las piernas y la obligó a abrirlas. Camila inhaló con fuerza cuando sintió cómo él se internaba en su intimidad, primero con la lengua, luego alternando con los dedos.
No era rápido. No era complaciente. Era deliberado.
Cada vez que Camila sentía que estaba a punto de irse, Tony se detenía. Se apartaba. La miraba. Sonreía de me