Capítulo 145 —Las cosas que se dicen en voz alta
Narrador:
Camila colgó el teléfono.
Se quedó mirando la pantalla unos segundos más, como si la palabra que acababa de decir todavía estuviera flotando en el aire.
—Papá...
La risa le salió nerviosa, pequeña, y al mismo tiempo se le llenaron los ojos de lágrimas. No de tristeza, de vértigo. De haber cruzado un puente que parecía imposible.
Alessia no perdió ni un segundo. Se acercó, le frotó los brazos con energía suave, como si estuviera ayudándo