Capítulo 135 —Lo que no se puede controlar
Narrador:
La mañana en la mansión tenía esa calma elegante que engañaba a cualquiera que no conociera lo que se movía debajo de la superficie.
Aylin bajó las escaleras con paso sereno, pero la intuición activada. Había aprendido a leer los silencios como otros leen periódicos. Y esa mañana, el aire estaba cargado. Vio por la ventana el coche de Dominic salir, y se dirigió de inmediato a la casa da su prima.
Natalia estaba en la cocina, apoyada en la enc