El traslado de la madre de Kris estaba saliendo bien; no hubo complicaciones al momento de contactar. El viaje fue largo, pero ella seguía estable. Las complicaciones vinieron cuando la bajaron del avión. No se sabía qué pudo fallar; lo cierto era que el monitor conectado a ella empezó a sonar como si anunciara su muerte. Kris se desesperó, quiso correr hacia su cuerpo; sin embargo, Jacinto la detuvo abrazándola.
—Todo estará bien.
—¡No quiero que se muera, no quiero que se muera! —se aferró al