Habían pasado seis meses desde que Kris se fue, y desde que Arvid se posesionó como presidente de la empresa Kemper. Aquello no le daba tiempo para salir del país e ir por ella, hasta ahora, que después de tantos meses Frederick al fin había conseguido la información. Ya sabía la dirección de la universidad donde estudiaba, incluso la rutina diaria que seguía, y justo en ese momento esperaba por ella. Iba dispuesto a todo por Kris: a demostrarle cuánto la amaba y los planes que quería tener a f