151. Una decepción con patas
“Ethan Hayes”
El sonido de pasos lentos y calculados resuena por la casa, rompiendo el último rastro de ligereza de la mañana.
No necesito girar la cabeza para saber que es él. Es como si mi cuerpo entrara en alerta máxima, preparándose siempre para el próximo choque.
El silencio que se instala lo dice todo. Mi madre deja de remover la taza. Mis tíos interrumpen la conversación. Mia, a mi lado, se tensa de inmediato.
Y entonces aparece.
Cinco años.
Cinco años y sigue exactamente igual.
La misma