—Si son tan hermosas como Natalia, ¿por qué no? —dijo Carlos, y sentí que mi piel se erizaba por completo.
—¡Hijo de puta! —me susurró Candy al oído, y supe que estaba grabando toda la conversación.
Alexei se rió y me miró con amor mientras acariciaba mi rostro.
—Net, nadie es tan hermosa como mi Natalia —afirmó antes de inclinarse para besarme la cabeza. Sonia suspiró embelesada mientras los hombres miraban a Alexei con tanta envidia que tuve que contenerme para no reírme.
—¿Qué tal esas bebida