—No, Sara nunca se desnudó. Su trabajo era hacer que las chicas nuevas se sintieran cómodas. También es una de las traficantes. Luna lo sabía, por eso tenía que irse. —Al escuchar esto, me desplomé y caí de culo. La tenía, carajo, la tenía bajo mi custodia.
—¿Dónde está ahora? —pregunté, volviéndome desesperada. Necesitaba encontrarla rápido antes de que se largara.
—Tal vez deberías preguntarle a tu tío Nico dónde está. Que yo sepa, está en México y anda con él. —dijo, provocando que mi mamá ja