Alonso estaba jadeando y temblando cuando ella me ofreció el arma. La miré, luego al arma.
—Por Victoria, por tu familia, para que todo esto termine. Una vez que él esté muerto, la anarquía morirá con él. —Señaló, y miré a Micaela, quien sostenía su teléfono en alto. Sin duda lo subiría a la dark web con una advertencia. Tomé el arma.
—Dile a Victoria que yo...
No lo dejé terminar, le disparé. El eco pareció más fuerte esta vez. Vi caer su cabeza, entonces Dylan y Rebel llegaron a mi lado. No m