Me acerqué a la ventana, mirando hacia afuera. Estaba en algún tipo de mansión en medio de la nada donde solo podía ver árboles y más árboles. Necesitaba salir de allí.
—Yo no me molestaría si fuera tú, nadie escapa de Victoria. —Me volteé para mirar a la mujer frente a mí, que estaba sentada en un sofá viendo la televisión.
—¿Quién eres? ¿Cuánto tiempo llevas aquí? —Le pregunté mientras buscaba otra salida. ¿Cuándo se volvió mi vida así? Ah, claro. Todo eso era culpa de Rebel.
—Llevo tres años