—Dios mío, te ves increíble. ¿Qué canción quieres? ¿Y cómo te llamas? —me preguntó, y me pareció que sonreí con malicia sabiendo la canción perfecta.
—Poison de Alice Cooper. Mi nombre es Estrella —respondí y ella sonrió. Me acompañó hasta el escenario. El DJ me anunció mientras comenzaba la música.
Caminé con paso firme hacia el escenario. Llegué al tubo y comencé mi rutina. Giré y me trepé como toda una profesional. Sacando todo mi repertorio. Realicé trucos usando mis brazos para sostenerme.