Punto de vista de Salvaje
El día había comenzado como cualquier otro, con Rebel trepando sobre mí. Siempre fingía estar dormido cuando lo hacía, hasta que la atrapaba y la llenaba de besos en su carita. Ella chillaba y reía mientras le hacía cosquillas. Desde que empezó a quedarse conmigo los fines de semana, dormía en mi cama. No quería estar separado de ella, y no quería dejarla sola.
Ya no pasaba las noches en el club; nos quedábamos en mi casa, donde tenía su propia habitación, cama, ropa y