Capítulo 42. Segundo sello roto.
Emma Spencer.
Me quedo viéndola fijamente ahora y sin esperar a que me diga otra cosa, me abalanzo sobre ella abrazándola fuertemente. Mis lágrimas caen mientras le digo, “gracias por dar tu vida por mí, mamá.”
Ella, por un momento, se queda inmóvil, pero cuando me escucha hablarle, me devuelve el abrazo aún más fuerte. Siento sus lágrimas caer mientras dice, “Te extrañé tanto, mi niña. Sabía que mientras no te volviera a ver, significaba que estarías a salvo, pero ahora que estás aquí, debes