Mundo de ficçãoIniciar sessão¿Qué?
¿Su marido realmente tenía la intención de entregarse como una especie de maldito mártir?
¡El muy idiota! No había ninguna maldita manera de que lo dejara ir a prisión bajo su supervisión.
—¡Como el infierno que lo harás! No pienso permitir que hagas una locura de estas— le espetó Amelia
Lanzó una mirada suplicante en su dirección.
—







