POV: Léo Blanc
El aire en la Selva Negra no era como el de los Pirineos. Aquí, el frío no era limpio; era húmedo, pesado y olía a pinos antiguos mezclados con el aroma sintético del queroseno. A medida que avanzábamos entre los árboles centenarios, sentía un picor constante en las encías. Era el virus. El patógeno biológico de la Inquisición ya estaba en el ambiente, una frecuencia invisible que buscaba la médula de mi especie para convertirla en veneno.
—Controla tu ritmo, Léo —susurró Dante a