POV: Zoé Dupont
La cena fue silenciosa, pero no fue el silencio hostil de la mañana. Era un silencio pesado, cargado de cosas que no se decían.
Lucien no pidió servicio de habitaciones. Él mismo cocinó. Lo observé desde la barra de la cocina mientras cortaba verduras con una destreza que me inquietaba. Ver a un hombre capaz de decapitar a un enemigo picando zanahorias con delicadeza era una disonancia cognitiva más para mi lista.
Puso dos platos de risotto sobre la mesa baja frente a la chimene