POV: Zoé Dupont
La puerta de la suite principal se cerró, y el sonido del cerrojo automático fue lo único que se escuchó. Esta vez no era una jaula. Era un santuario.
Lucien no me soltó. Me llevó hasta el centro de la habitación, donde el fuego de la chimenea proyectaba sombras naranjas sobre la inmensa cama de pieles. Me bajó de sus brazos lentamente, dejando que mi cuerpo se deslizara contra el suyo, sintiendo cada músculo duro, cada centímetro de su deseo evidente presionando contra mi vient