POV: Lucien Blanc
Caminar sobre la nieve sin mis sentidos de lobo era como intentar leer en una habitación a oscuras. Mis pies, antes ligeros y precisos, se hundían con torpeza. El frío, que antes era una caricia familiar, ahora mordía mi piel humana con una saña insoportable. Pero lo peor no era el frío físico, sino el silencio en mi mente. No había manada. No había eco. Solo el crujido de mis propias botas.
A mi lado, Zoé avanzaba con Aura en un fular pegada a su pecho. Mi hija estaba inusual