POV: Zoé Dupont
El campo de batalla era un tapiz de caos cromático: el azul eléctrico de Lucien, el rojo visceral de Léo y el verde esmeralda de la magia de mi hija. Pero para mí, el mundo se redujo a un solo punto de gris ceniza.
Estaba apostada en la brecha de la muralla oeste, con mi rifle de precisión apoyado en una piedra de obsidiana. Mi dedo estaba en el gatillo, mi respiración era lenta, rítmica, como me habían enseñado desde que tuve fuerza para sostener un arma. Estaba eliminando Sega