Narrado por Alex
En cuanto terminamos de cenar, despedí a todos allí. Confieso que quería a Luna solo para mí. Su cuerpo se había convertido en una adicción – cada curva, cada suspiro, cada mirada de odio que escondía un deseo que ella apenas comprendía. Quería enseñarle nuevas formas de placer, explorar cada rincón de aquella casa con ella, empezando por aquella mesa del comedor.
Pero ella seguía comiendo su postre, fingiendo no verme, evitándome como una niña mimada. Decidí romper esa resiste