Narrado por Luna
No tenía a dónde correr, así que, con miedo, todo lo que pude hacer fue quedarme encogida en la cama en posición fetal, cada sonido del pasillo me hacía estremecer. El corazón latía tan fuerte que parecía querer huir de mi pecho. La imagen de Alex con aquellas mujeres estaba quemada en mi mente, pero ahora era el miedo a su represalia lo que me dominaba. Había invadido su privacidad, visto un lado que claramente no era para mis ojos.
Cuando la puerta de mi habitación se abrió s