Dameron se había retirado a su casa porque estaba agotado y necesitaba descansar. Dirigir la mafia, su negocio y buscar a Santiago le había pasado una gran factura y simplemente estaba harto de todo.
Algunos días deseaba poder huir de todo, pero ese no era él. Para empeorar las cosas, su supuesta esposa había optado por evitarlo. Cada vez que la encontraba, tenía la nariz metida en su ordenador o en su libro.
"Me estás distrayendo. Necesito estudiar si quiero sacar buenas notas", decía ella cad