Al día siguiente muy temprano Perla se dirige a ver a su madre, sentía mucha motivación ya que había pasado mucho tiempo desde la última vez que la vio.
— ¡Buenos días! soy Perla Ferrari.
— Buen día, la doctora Alicia le espera en su consultorio, es en la última puerta a la derecha.
Ellos se dirigen donde se encuentra la doctora, y ésta invita a tomar asiento.
— Le había estado llamando y no me pude comunicar, tengo meses si saber de mi madre y quiero llevarla a otro lugar.
— Sra.Perla y S