Pasó una semana, llegó el viaje de Derek a España, y con el viaje, la preocupación de Perla ya que sentía que se quedaría sola.
— Amor no me hagas esas caras, sabe que no viajo por placer y no te puedo llevar porque debes de estar al frente de la empresa, así que no me lo haga más difícil por favor.
— Es que me voy a quedar sola y no quiero. - Dice Perla haciendo pucheros y con cara de niña malcriada.
— No estás sola mi amor, acuérdate que tiene la pequeña Ashly contigo que te hace compañía