Él señor la señora Hamdersón estaban demasiado felices era todo lo que le habían pedido la vida y se le había hecho realidad, sus hijos con una familia y realizados en el buen camino. En el camino que sus padre siempre le había indicado caminar.
— ¿Estás lista para emprender nuestro vuelo? nos toca darnos una segunda oportunidad de vivir y como siempre te he dicho te elegiría a ti mil veces.
— Siempre estoy lista para la aventura y más si es de la mano de mi amado esposo, solo que me gustaría