Pasaron los días y por fin había llegado el sábado, Perla se veía muy contenta por el encuentro que tendría con su familia, había preparado una cesta de frutas y las flores que le gustaban a su madre, se vistió con un vestido de rayas muy entallado al cuerpo, el cabello recogido con una coleta y calzados cómodo para pasar el día. Derek no estaba contento, porque aunque no podía acompañarla debido a mucho trabajo, deseaba estar con ella.
— Amor no me mires así, también me gustaría que estuviera