Mundo ficciónIniciar sesiónLa mirada de Kala es de consternación y supongo que no le agrada para nada que las cosas no salieran como ella esperaba y debo añadir que tampoco esperaba que este encuentro se diera como hasta ahora.
“Sí, debimos encontrarla a solas, en un callejón oscuro y con mis fauces en su cuello, de preferencia”, me dice Aella, aún eufórica en mi mente.
“¿Qué, ahora somos carteristas de poca monta o qué?”, le respondo haciendo un soplido y ella pone los ojos en blanco, “creo que debes d







