Mundo ficciónIniciar sesiónLa velada termina tan tarde que no nos queda más fuerza para hacer absolutamente nada, así que Aike y yo nos quedamos dormidos abrazados, como ya lo hemos hecho por dos noches.
Entonces me despierto en mitad de la noche, con las energías renovadas y unas ganas urgentes por el cuerpo que está pegado a mi espalda, así que paso mi mano por la virilidad de Aike, esperando que también se haya recargado de energía y encuentro que es así, porque se longitud empieza a despertar con mi toque.<
Recuerda dejar un comentario, si te ha gustado. Muchas gracias. Unas cuantas gemas son bienvenidas, también.







