Van y Mara corren mucho más allá de la colina, hasta casi la mitad del camino entre las fronteras entre Luna de Hielo y el territorio de los Barnes, que se encuentra al sur, por donde vino la amenaza de la horda que nos atacó hace tan solo un día. Los encontramos en el suelo, abrazados, como si hubieran estado un buen rato ahí, en medio de la nada, llorando amargamente.
Entonces, Daniel se baja del otro vehículo y les pasa ropa, luego de lo cual, continuamos hasta nuestra siguiente parada, el c